martes, marzo 28, 2017

La infancia vulnerable en los medios de comunicación.

Aldeas Infantiles SOS y la FAPE 
analizan por segundo año consecutivo 
la información sobre los niños y los jóvenes vulnerables en la prensa española. 
En esta ocasión se une al tándem el Consejo General de la Abogacía Española, 
que aporta su análisis del marco legislativo para la protección de la infancia. 

El informe: La infancia vulnerable en los medios de comunicación 2016 analiza la calidad informativa de las noticias que han aparecido en la prensa escrita española entre septiembre de  2015 y junio de 2016, sobre menores vulnerables


El documento continúa el trabajo realizado con la publicación del Informe Infancia Vulnerable en los Medios 2015 y el Código Ético Periodístico para la infancia vulnerable, y concluye que el tratamiento informativo en relación con la infancia vulnerable “progresa adecuadamente”, si bien “los periodistas deben seguir extremando el celo y apelando a su ética profesional para que cada vez menos informaciones pequen de la vulneración de los derechos de los niños”. 
 
   

A través de la selección y estudio de 70 informaciones aparecidas en diarios de tirada nacional y local durante los meses de septiembre de 2015 y junio de 2016, el informe realiza un análisis exhaustivo sobre el respeto a la identidad de los niños, que siempre debe ser protegida, y analiza la aparición de datos que permitan identificar a los menores o a sus familias, especialmente cuando se encuentran en una situación vulnerable. Asimismo, revisa las posibles referencias al niño o su familia por su procedencia o religión, considerando inadmisibles las denominaciones xenófobas o despectivas. 
 
Pedro Puig, presidente de Aldeas Infantiles SOS, demanda a los periodistas su colaboración, “necesaria para el progreso de nuestra sociedad”, y señala que “los grandes problemas de nuestra sociedad empiezan a cambiar cuando los medios se hacen eco de ellos”. 
 
La presidenta de la FAPE, Elsa González, señala que “el Periodismo representa un papel esencial en la sociedad para crear criterio en la ciudadanía. Una función de denuncia ante la injusticia, la corrupción o la desigualdad. Para dar voz al más débil e indefenso”. 
 
El abogado Ignacio Martínez San Macario, representante del Consejo General de la Abogacía Española, remarca que la legislación debe “proteger al menor, no sólo desde la inmediatez, sino a largo plazo, tratando de que los errores que se hayan podido cometer o las circunstancias en las que se haya desarrollado la vida del menor, tengan el impacto social más leve posible en su vida de adulto a fin de garantizar una cierta igualdad de oportunidades”. En suma, esta publicación, como las dos anteriores, pretende apelar a la ética profesional y al rigor a la hora de elaborar una información sobre infancia, ya que “es un periodo fundamental en la vida de cada persona”. Y termina añadiendo que “si no respetamos los derechos de los niños desde los medios de comunicación, esto podrá influir negativamente en los adultos que serán el día de mañana”.

sábado, marzo 25, 2017

Jóvenes, policía y suburbios en Madrid y París. ¿Ruptura o acercamiento?.

en las "banlieues" francesas y barrios periféricos madrileños
El 14 de octubre de 2008 Abdoulaye Fofana llegó a su casa, situada en el bloque 5 de la cité de Les Bosquets, a eso de las 22 horas para ver el partido que jugaban Francia-Túnez con unos amigos. Cruzó el salón, saludó a su madre, a su hermana y a sus dos hermanos pequeños y se encerró en su cuarto para encender la tele. Al rato escuchó un golpe fuerte que venía de la entrada. Salió para ver qué pasaba y vio que dos policías habían entrado en su casa tras haber roto la cerradura de la puerta. Le preguntaron su apellido. Adboulaye les contestó y ellos dijeron: “no es él” y se dieron la vuelta para irse por donde habían venido. El joven les siguió hasta la salida y les preguntó: “¿rompen la puerta de nuestra casa y se van como si no hubiera pasado nada?”. Entonces se dieron la vuelta de nuevo, le miraron y uno de ellos dijo: “¡a este nos lo llevamos!”.
“Me cogieron y empujaron a mi madre que gritaba desesperada. Me bajaron por las escaleras hasta el portal dándome porrazos. Yo recuerdo que no paraba de gritar. Sólo oía gritos. Mis hermanos pequeños me seguían, gritaban y lloraban… ¡Fue horrible!… Me llevaron a comisaría y estuve desde el martes hasta un viernes encerrado. Yo pensé: ya está, ¡me meten en el trullo! Me acusaban de haber tirado proyectiles contra un coche de policía y de haber pegado a uno de los dos policías”.
Abdoulaye participó con otros 15 jóvenes (8 chicas y 7 chicos de entre 18 y 25 años) en la Intervención Sociológica que organicé durante el invierno de 2014 en el barrio de Les Bosquets. En ese momento tenía 25 años y trabajaba como animador en el patio de un instituto. Relató estos hechos durante la sesión número 5 dedicada al análisis de la relación entre los jóvenes y la policía. El invitado era un policía nacional “de los buenos”, como decían los jóvenes, uno de los pocos que ha escogido la prevención como prioridad de intervención en los barrios. En concreto, trabajaba en el Centre de Loisirs et de la Jeunesse de la Police Nationale, el único centro de prevención de la delincuencia que hay en la banlieue norte de París. En Madrid, en el barrio de San Cristóbal de los Ángeles, también reuní durante el verano de 2014 a un grupo de 15 jóvenes (9 chicas y 6 chicos) con dos agentes tutores, miembros de la policía municipal y encargados de crear un vínculo entre la policía y el ciudadano.
En París, el agente de policía terminó la sesión confesando a los jóvenes su sorpresa por la violencia de los relatos de los jóvenes: 6 de los 7 jóvenes presentes en la sala habían sido maltratados físicamente por las fuerzas del orden en la calle, cuando les pedían la documentación, cuando volvían solos a su casa por la noche, cuando les paraban mientras conducían su coche o cuando pasaban el rato en el centro comercial del barrio con sus amigos. Por una vez, la situación se invertía y quien bajaba la cabeza y permanecía en posición reflexiva era el agente. Según él, las causas de esa agresividad por parte de la policía eran fundamentalmente dos. La primera es la idea enraizada de que en las banlieues aumentaba cada año la delincuencia y que los jóvenes son cada vez más violentos, por lo que los agentes deben actuar en grupo, ser contundentes y agresivos para evitar conflictos. Este nuevo paisaje hiperviolento parece dudoso cuando en el distrito 93, Seine-Saint-Denis, hubo 20 asesinatos en 2013, 4 más que en 2012 pero los mismos que en 2008 y 7 menos que en 2009. Además, en Francia desde hace 10 años los crímenes descienden de manera estable, como lo muestra este informe de la Documentation Francaise.
La segunda causa que nos explica el policía invitado es el cambio que supuso la nueva política securitaria implantada por Nicolas Sarkozy cuando era ministro del interior. “Se trataba de una policía que actuaba bajo el lema “la mejor prevención es la sanción”. Una política de tolerancia cero que tiene una consecuencia directa en la actuación cotidiana de los agentes ya que, a partir de 2003, estos tuvieron que demostrar su eficacia a través del número de multas, controles de identidad, registros y detenciones que realizaban a diario. Una cuantificación que recrudece el acoso hacia los jóvenes en la calle, acorta los tiempos en las investigaciones policiales y hace aumentar el porcentaje de falsos culpables. En estas circunstancias, el hecho de ser arrestado o maltrato por la policía se convierte para los jóvenes en un riesgo cotidiano. “Recuerdo un colega que salió de casa una mañana para ir a hacer un stage de profesor de fútbol y como llevaba las mismas zapatillas que uno al que estaban buscando, se lo llevaron directo a la cárcel”, cuenta un joven que trabaja por temporadas en el aeropuerto de Roisy.
Todos los jóvenes del grupo de Les Bosquets dicen no confiar en la policía y temer su violencia. Las chicas permanecen calladas buena parte de la sesión y finalmente dicen que a ellas no les paran ni les molestan, pero hablan de experiencias que también les marcaron en el pasado. “En mi casa entraron cuando yo tenía 9 años de pronto en el salón buscando a un tal Ndiaye. Buscaban al vecino de abajo que se apellida igual que mi familia porque también es senegalés. Uno de los policías encontró el Corán de mi padre y lo tiró al suelo y escupió encima. Me dio mucho miedo”, cuenta una joven de 24 años y estudiante de contabilidad. Desde que Sarkozy acabó con la policía de proximidad, la policía nacional ha roto completamente su relación de confianza con la ciudadanía, un vínculo que según Le Goff (2010:98) es algo fundamental para el buen funcionamiento de la democracia. Un hecho que indica el grado de desconexión entre las fuerzas del orden y la policía fue lo que pasó antes de los atentados de Charlie Hebdo. Dos meses antes del ataque, un matrimonio, de origen tunecino, vecinos de los hermanos Kouachi en Gennevilliers, decidió entrar por la fuerza en su apartamento mientras estos hablan salido a comprar. Llevaban tiempo oyéndoles rezar sin parar y estaban seguros de que tramaban algo. Efectivamente, en el piso encontraron un arsenal, pero tuvieron la mala suerte de ser sorprendidos por los Kouachi que les arrinconaron y les amenazaron de muerte si iban a la policía. La pareja guardó silencio hasta el día siguiente de los atentados, cuando llamó a un periodista del Canadiense De Globe and Mail para relatar lo sucedido. Sorprendentemente, los medios franceses no se hicieron eco de esta noticia, la cual revela que la confianza en la policía es muy escasa en determinados entornos.
En los suburbios de Madrid no se puede decir que el vínculo esté completamente dañado entre los jóvenes de origen inmigrante y la policía. Los jóvenes de San Cristóbal no dicen sentir desconfianza y miedo hacia la policía. Tampoco hacen una diferencia tan clara entre el trato de la policía cuando se la cruzan en el centro de Madrid o en San Cristóbal, como sí denuncian los jóvenes en París. Las violencias policiales en España, como también lo indica el último informe de Admitía Internacional, las sufren sobre todo los militantes de movimientos sociales y los inmigrantes indocumentados. “Cuando vemos un coche de policía sabemos que nos van a parar, por la pinta que llevamos… Somos negros y llevamos roba ancha, gorra, pantalones caídos. No falla. Pero como tenemos papeles no suele pasar nada”, cuenta un joven de 19 años y de origen maliano.
Los jóvenes hacen una distinción clara entre la policía nacional y la policía municipal.  De los segundos valoran su trato y su cercanía— “son como policías de barrio”— y su talante de diálogo y de ayuda a los vecinos. Los agentes tutores invitados les explican durante la reunión que el objetivo de la policía municipal es conocer la diversidad de vecinos que hay en cada distrito, sus problemas y dificultades para prevenir posibles conflictos. En algunos municipios de la Comunidad de Madrid se está tratando de gestionar la diversidad de otra forma. En Fuenlabrada se ha implantado un Servicio de Asistencia a las Víctimas por Delitos de Odio y los agentes cuando realizan controles de identidad entregan a las personas una recibo donde se les explican sus derechos y obligaciones. Esto ha reducido los controles a la mitad y ha creado una relación mucho más cercana con la comunidad y las minorías étnicas. Los agentes visitan las mezquitas, las sinagogas y las iglesias como parte de su rutina. El 27 de enero pasado, el delegado del área de Salud, Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Madrid, Javier Barbero, anunció que se pondrá en marcha el mismo servicio en toda la ciudad de Madrid.
A pesar de estos cambios, los jóvenes no creen que la policía pueda cambiar de mentalidad fácilmente. Según ellos, los agentes nacionales seguirán siendo agresivos, represivos y sobre todo racistas. Kawtar, una joven de 21 años y camarera en un restaurante explica una situación en la que dice haberse sentido humillada por la policía.
“Un día me atacaron en el restaurante en el que trabajo, una tía con una navaja y me hicieron un corte en un mano. Vino una ambulancia, me curaron y luego vino la policía nacional. Uno de ellos me pidió el DNI y se lo di. Entonces me dijo: “¡ah, que eres mora!”. Y me molestó, sabes, porque si te doy el DNI español es que soy española y no tiene por qué venir a decirme que si soy mora… ¡no viene a cuento!”.
Una prueba de que las cosas no han cambiado mucho es la reacción de uno de los agentes tutores al relato de Kawtar. El agente no entiende por qué la joven se siente ofendida y le pregunta por qué se enfada tanto si seguramente se trate de un apelativo que oye a diario. La joven le explica que eso para ella significaba un desprecio, un insulto, una discriminación: “no es lo mismo que me llame mora mi mejor amiga a que me lo llame la policía, ¿no cree agente?”, explicaba con determinación. Finalmente, los agentes aconsejan a Kawtar no sobrerreaccionar en esos casos, no darle importancia y sobre todo evitar la confrontación con la policía. En otras palabras, le explican que es mejor no señalar ni denunciar el racismo.
En esa sala, excepto Kawtar, nadie denunciaba claramente el racismo, sino al contrario, le la mayoría le restaba importancia. Dicen haber vivido situaciones parecidas, pero las aceptan como otra característica más del paisaje. Esta resignación podría ser propia del hecho de tener que ser los primeros en romper el silencio y de denunciar un maltrato que podría estigmatizarles aún más. Un silencio que sí rompieron los jóvenes franceses en los suburbios hace 35 años, tras la muerte de Ahmed Boutelja que fue disparado por un policía tres veces por la espalda en una banlieue de Lyon. El Movimiento Beur en los años 90, las reivindicaciones desde las asociaciones locales a finales de los 90, la creación de organizaciones políticas con representantes en instituciones locales como ACLe Feu después de las revueltas de 2005 y hoy organizaciones políticas como Les Indigènes de la République o el Collectif contre l’Islamophobie en France (CCIF) muestran que el racismo ya no puede esconderse y que ya no hay marcha atrás. Los jóvenes franceses de origen magrebí y subsahariano “han dejado de bajar la cabeza”, como explica un adulto de origen argelino que vivió su juventud en Les Bosquets. “Nosotros tratábamos de pasar desapercibidos, ocultabamos que éramos árabes, musulmanes. Hoy los jóvenes reivindican sus orígenes, su religión, su color de piel. Han dejado de estar acomplejados y denuncian la violencia de la policía”.

Fue lo que hizo Abdoulaye tras ser arrestado. Tuvo la suerte de que su vecino, el realizador de televisión Ladj, llegaba a su casa en el momento en que la policía le daba los últimos golpes y grabó lo sucedido. El caso fue muy mediático, el video distribuido y la denuncia de Abdoulaye hizo que la violencia tuviera consecuencias: ambos policías fueran inhabilitados y condenados a cuatro meses de prisión. El  2 de febrero en Aulnay-sous-Bois (Seine-Saint-Denis) Théo, un joven de 22 años, fue maltratado e incluso sodomizado por un policía con una porra. La policía francesa de nuevo se ha equivocado, pero ya no hay silencio. La denuncia tanto mediática, como de los movimientos sociales y en general de los ciudadanos individuales a través de las redes sociales se oye a un volumen tan alto que será difícil para la justicia mirar hacia otro lado. La violencia policial en las banlieues continuará si la policía en estos barrios sigue comportándose como un ejercito en una zona de combate, pero las víctimas parece que ya no se volverán a callar. En España la confianza se está construyendo poco a poco en ciudades como Madrid. Veremos si está tendencia se consolida en futuro.

viernes, marzo 24, 2017

"Ganar en salud y bienestar de 0 a 3 años, Curso gratuito y acceso on-line.


Programa de Parentalidad Positiva: 






Acceso al curso on-line del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad: 
"Ganar en salud y bienestar de 0 a 3 años", 
dirigido a padres, madres y otras figuras parentales. 


Tiene como objetivo apoyar y promover el ejercicio de una parentalidad positiva y una crianza saludable. 

El SIPOSO ha participado en la revisión de los materiales.

jueves, marzo 23, 2017

“El Estado Social de la Nación 2017”, Informe: ¿Nos están robando el Futuro?.

Trasmisión intergeneracional de la pobreza.
Una sociedad dual instalada en la precariedad.

La Asoc. Estatal de Directores y Gerentes 
en Servicios Sociales 
ha presentado el

Trasmisión intergeneracional de la pobreza

La cronificación de las situaciones de pobreza resulta especialmente preocupante en aquellos hogares con menores de edad. Hay suficientes evidencias de que los niños/as que nacen y viven su infancia y adolescencia en hogares pobres, tienen muchas dificultades para mejorar su estatus socioeconómico y, en todo caso, un porcentaje muy elevado de ellos/as están condenados a reproducir o incluso agudizar la pobreza.

Vivimos en una sociedad que ha superado la emergencia social, y se ha instalado en un nuevo escenario marcado por la precariedad y la falta de oportunidades. 
El precio de la recuperación es la precariedad, sobrevivir, el permanente presente. Para la inmensa mayoría de la población el futuro no existe.


*.- El Informe sobre el Estado Social de la Nación 2017 describe los rasgos del modelo de sociedad 
en el que nos encontramos, así como sus consecuencias sobre la vida de las personas y familias, y sobre el conjunto de la sociedad, destacando:

El carácter estructural de la pobreza, por su extensión y persistencia: La pobreza se ha instalado en la sociedad española, afectando personas y familias que cada vez ven más difícil salir de su situación. La transmisión intergeneracional dará lugar a nuevas generaciones que van a reproducir la pobreza y que cada vez van a tener más difícil salir de ella.
  • La renta media de los hogares se ha reducido un 13% desde 2009 (30.045€) a 2015 (26.092€)
  • Más de 8 millones de trabajadores/as están por debajo del umbral de la pobreza
  • Casi 700.000 hogares, 1,3 millones de personas, no tienen ningún ingreso (4% de los hogares)
  • La mala alimentación por motivos económicos y, en ocasiones, el hambre, son situaciones reales que afectan a más de un millón de personas en España
  • En uno de cada diez hogares se pasa frío o excesivo calor por no poder mantener la vivienda a temperatura adecuada.
  • Exclusión social: Son situaciones muy extendidas de aislamiento, ausencia de participación, desmotivación y ruptura con la sociedad “normalizada”.
  • La Tasa Arope, que es el indicador utilizado por la Unión Europea para medir la exclusión social, sitúa a España 5,6 puntos por encima de la media europea (28,6 frente al 23%)
  • 3,3 millones de personas mayores de 18 años viven solas, porque no les queda otro remedio. Cuando se trata de personas mayores o dependientes, estas situaciones pueden ser dramáticas
  • Precariedad: La inestabilidad en el empleo y los bajos salarios hace que una parte importante de la población viva en situación precaria, en permanente riesgo de caer en la pobreza.
  • 4 de cada 10 personas viven en hogares sin capacidad para afrontar gastos imprevistos
  • Al menos 6 millones de personas, sin ser pobres, se encuentran en situación económica precaria
  • Incremento de las desigualdades y ausencia de movilidad social. Las desigualdades no sólo se están manteniendo después de la crisis, sino que se están incrementando. Los mecanismos de movilidad social son cada vez más intransitables para la mayoría de la población.
  • En los últimos 15 años el 30% de la población que vive en riesgo de exclusión ha visto cómo sus activos netos apenas crecían un 3%, mientras que el de4l 10% más rico se disparaba un 56%
  • El 1% de la población española con mayor patrimonio acaparaba en 2016 más de una cuarta parte de la riqueza del país (27,4%), mientras que el 20% más pobre se queda con un 0,1%
  • La fortuna de las 3 personas más ricas en nuestro país equivale a la del 30% más pobre

*.- El Informe analiza como causas de estas situaciones:

La desregulación del mercado laboral, que produce desempleo, precariedad y bajos salarios
  • 1,8 millones de personas llevan más de 2 años en paro (41,5% de desempleados). 1,1 millones llevan más de 4 años en paro (24,7% del total)
  • Más de 4 de cada 10 jóvenes que buscan trabajo están en paro
  • Un 15,3% de las jornadas laborales son a tiempo parcial
  • Más de uno de cada cuatro empleos es temporal (26,5%)
  • En los últimos cinco años se ha acumulado una caída del poder adquisitivo de la remuneración media en un 4,5% (912 euros menos)
  • Seis millones de personas (34,4% de los/as asalariados) cobran menos del SMI
Una fiscalidad débil y regresiva: Los ingresos fiscales en España son inferiores a los de los países de nuestro entorno. Las facilidades que tienen las grandes empresas y fortunas para pagar menos de lo que tienen establecido, gracias a un entramado de desgravaciones y exenciones, hace que la carga fiscal caiga sobre las clases medias y bajas a través del IRPF y de los impuestos al consumo.
  • En España el 85% del esfuerzo fiscal recae sobre las familias
  • 17 de las 35 empresas del IBEX no pagan nada por el impuesto de sociedades en España, cuando tan sólo 3 compañías cerraron 2014 con pérdidas
    El desmontaje de las políticas sociales. España dedica menos recursos a la protección social que la media de los países de la UE. Aunque los recortes en el gasto social – Sanidad, Educación y Servicios Sociales- han tocado fondo en 2013, todavía no se ha recuperado los niveles de inversión en esta materia que existía antes de la crisis.
  • España dedica 2,7 puntos menos del PIB a Protección Social que la media de países de la Eurozona (17,6% frente al 20,3 de la UE)
  • Para más información: José Manuel Ramírez Presidente de ADYGSS


"Presupuestos públicos y derechos de infancia", Jornada POI


30-03-2017 
09:30
Sala de Conferencias, 
Alberto Aguilera, 23 Madrid



La Plataforma de Infancia  organiza conjuntamente con la Cátedra Santander de Derecho y Menores de la Universidad Pontificia Comillas (UPCO), contando con la colaboración del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, la Jornada: Presupuestos públicos y derechos de infancia.

Dada la aprobación por el Comité de los Derechos del Niño de la Observación General nº 19 (2016) sobre la elaboración de presupuestos públicos para hacer efectivos los derechos del niño (artículo 4), en el marco de su 72º periodo de sesiones de trabajo, se ha considerado oportuno, por un lado, dar a conocer el contenido de la propia recomendación y, por el otro, analizar la aplicación de dicha observación desde diferentes sectores vinculados al cumplimiento de los derechos de la infancia en España.

La Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) establece en su artículo 4 que “Los Estados Partes adoptarán todas las medidas administrativas, legislativas y de otra índole para dar efectividad a los derechos reconocidos en la presente Convención. En lo que respecta a los derechos económicos, sociales y culturales, los Estados Partes adoptarán esas medidas hasta el máximo de los recursos de que dispongan y, cuando sea necesario, dentro del marco de la cooperación internacional”.

Tanto la Cátedra Santander de Derecho y Menores de UPCO -orientada a la promoción de la investigación sobre la normativa, la jurisprudencia y la práctica relativa a menores de edad, así como la formación y profundización en las diferentes situaciones que afectan a la infancia y la adolescencia- como la Plataforma de Infancia -dedicada a la protección, promoción y defensa de los derechos de niños, niñas y adolescentes-, han venido impulsando espacios para el debate y el conocimiento enfocado a una adecuada aplicación de los derechos de la infancia.

De este modo, en 2013 y 2014 se compartieron iniciativas para la difusión de las entonces nuevas Observaciones Generales del Comité de los Derechos del Niño, máximo órgano encargado de supervisar la aplicación de la CDN, destinadas a ayudar en la interpretación y mejor aplicación de la citada Convención.
La presente jornada servirá para continuar realizando esta labor, facilitando al tiempo un espacio de encuentro entre diversos organismos relacionados con la infancia y la aplicación de sus derechos.

Objetivos
• Difundir la Observación General nº 19 del Comité de los Derechos del Niño, analizando el alcance de su aplicación.

• Contribuir al impulso de políticas respetuosas con la Convención en España.
• Ofrecer desde el trabajo en red un espacio para el diálogo, la colaboración y la participación de organismos relacionados con la infancia y la aplicación de sus derechos, incluida la participación infantil.


Participantes
• Alumnado universitario, personal experto e instituciones académicas.

• Entidades miembro de la Plataforma de Infancia.
• Otras entidades sociales.
• Administraciones Públicas.
• Defensorías.
• Colegios Profesionales.

miércoles, marzo 22, 2017

Gloria Fuertes, cien años.

Gloria Fuertes nacía el 28 de Julio de 1917.

Acceso a Gloria Fuertes en la  Biblioteca Virtual Cervantes.

Gloria Fuertes es una de las voces más importantes 
 y populares de la literatura infantil española. 


Importante porque algunos de sus libros y de sus poemas se han convertido en clásicos (Cangura para todo, Don Pato y Don Pito,...); popular, porque sus versos son conocidos por niños y adultos, al igual que sus Coletas o Pelines y su nombre se repite en colegios y calles de todo el Estado.


Entre los primeros contactos del niño con la poesía siempre hay una obra de Gloria Fuertes. Su poesía ágil, fiel a las formas de la tradición oral, en ocasiones comprometida, siempre consciente de la necesidad de comunicación con el receptor, trata los más variados temas educativos y sociales.

Hay que recordar su poesía no infantil, sus relaciones con el postismo, sus colaboraciones en Garcilaso, Poesía Española y otras revistas poéticas.

El Portal Platero quiere reconocer con esta Biblioteca de Autor la labor de quien fue Mención de Honor en el Premio Andersen. Hemos incorporado, gracias a las facilidades dadas por la Fundación Gloria Fuertes, una antología de cincuenta poemas, la voz de la poeta, sus manuscritos, borradores, biografía, bibliografía, obras reseñadas y material gráfico: dibujos, fotografías...

Otros aspectos de la vida de Gloria Fuerte

Fundación Gloria Fuertes


En este momento la Fundación Gloria Fuertes ofrece una exposición bajo el título de El universo de Gloria Fuertes
en la que se realiza un recorrido estructurado cronológicamente a través de la vida y la obra de la escritora, tanto en su faceta de autora para niños, como en la de poeta para adultos.

La exposición consta de siete paneles y 40 fotografías procedentes de su archivo personal.


martes, marzo 21, 2017

La ciencia que sustenta la jornada escolar continua, ¿qué dice la investigación?.

          Sobre las pruebas a favor de la Jornada continua no hay mucho que decir: 
hoy por hoy se reducen a cero.

La asociación entre jornada continua y peores resultados aparece una y otra vez 
en las muestras de centros de Galicia, Andalucía y C. Valenciana, 
pero ¿quiere decir eso que descienden por la jornada?.






Mariano Fernández Enguita

La concentración del horario escolar en la mañana suscita el interrogante de su efecto sobre la atención, la fatiga y el rendimiento académico. Tiene otros aspectos, como la compatibilidad con los horarios familiares o las condiciones de trabajo y ocio del profesorado, pero lo esencial siempre ha sido saber si produce beneficios o, al menos, no provoca daños en términos de atención, fatiga y rendimiento. 

Llevo casi dos decenios topando de modo intermitente con el tema: primero como responsable de un informe para la Comunidad de Madrid en 2000, publicado como libro en 2001, y desde entonces como experto al que se acude cuando se abre el debate. Eso me obligó a una revisión extensiva y detallada de lo que por entonces se sabía y a seguir las aportaciones nuevas. 
Este post se limita a una cuestión: ¿qué dice la investigación?
Imagen 1 - Atención (Testu)
Antes de que el debate saltara en España, existía ya cierta tradición en Francia, relacionada con la cronobiología y la psicología, sobre los ritmos circadianos, es decir, sobre la evolución de nuestras funciones y facultades a lo largo del día natural, con independencia de otros factores. El sentido común, que no es gran cosa, tiende a pensar que nuestro estado depende de lo que acabamos de hacer: estamos muy despiertos porque acaba de comenzar el día, somnolientos porque acabamos de comer, etc. Es cierto que todo acto tiene consecuencias, como también los usos sociales, pero lo que hemos aprendido es que, bajo todo eso, hay un sustrato biológico que no se puede ignorar, y es el que se estudia como ritmo circadiano (= de la duración de un día aproximadamente)
Imagen 2 - Fatiga (Estaún)
La investigación más abundante es la que aborda la atención y la fatiga. 
La atención se mide por la proporción de errores cometidos en la realización de pequeñas tareas numerosas y sencillas, por ejemplo, identificar, encontrar o completar figuritas sencillas (atención espacial, pero también suele pedirse verbal y numérica). 
La fatiga se suele medir como fatiga autopercibida, es decir, se pregunta al investigado. Los resultados son siempre muy parecidos: el patrón inicial de los trabajos de François Testu, como en el gráfico al que enlaza la Imagen 1: atención mediana a primera hora de la mañana, máxima a media mañana, fuerte caída al final de esta, mediana de nuevo a primera hora de la tarde– se repite en los trabajos de Montagner o Devolvé. (Las leyendas bajo las imágenes enlazan a gráficos de mayor tamaño y resolución.) Estaún ha medido lo contrario, la fatiga percibida por los escolares a lo largo de la jornada escolar, en este caso aquí y tanto en partida como en continua, y la pauta, como muestra la Imagen 2, es plenamente coherente: la exactamente inversa. 
El estudio de la atención muestra la falsedad de un tópico enormemente extendido, ese que dice que la primera hora de la mañana es la mejor, que están más atentos (en realidad, están más dormidos), lo que es relevante, primero, porque el paso a la continua entraña adelantar al menos media hora el comienzo de la jornada y, segundo, pero no menos importante, porque muestra la ignorancia generalizada del sentido común sobre el horario (incluido, siento decirlo, el de mi gremio). El estudio tanto de la atención como de la fatiga nos alerta, además, de que pretendidamente salvífica jornada continua sustituiría una hora mediocre, la primera de la tarde, por la peor de todas, la primera de la mañana.
Imagen 3 - Calificaciones (Klein)
(Entre paréntesis cabe señalar que, antes que la jornada continua para primaria que tanto debate suscita ahora, se impuso la misma para secundaria sin consulta ni debate alguno. Los alumnos se bachillerato y formación profesional, primero, y los de la ESO, después, fueron sometidos a ella por consideraciones aparentemente pragmáticas, los primeros, y sin consideración alguna los segundos –sin mencionarlo siquiera, la LOGSE pasó a los adolescentes de 12-14 años de partida a continua. Hoy sabemos con absoluta certidumbre, a partir de la investigación de Carskadon y otros, que, contra otra aparente evidencia del sentido común, a esa edad se retrasa el reloj biológico de los adolescentes y necesitan acostarse y levantarse más tarde que sus hermanos menores. Con la consecuencia de que, si no les dejamos hacerlo, no los obligamos a dormir antes sino a dormir menos… pero ¿a quién le importa?)

Imagen 4 - Resultados (Caride)
La tradición francesa no se ha detenido nunca en el efecto sobre el logro académico, pero otros países sí que han comenzado a hacerlo. Estudios recientes de Klein y otros muestran que las mismas asignaturas, cursadas en distintos bloques horarios, desembocan en distintos resultados; es decir, que la hora cuenta. Y aparece la misma pauta (Imagen 3) que en los estudios de fatiga y atención: la última hora de la mañana es la peor, peor que cualquier otra, incluso que la primera de la tarde. 
Desde que avanza de sur a norte (que nunca ha sido el sentido del progreso) la jornada continua, hace ya veinte años, se han investigado muy poco sus efectos sobre el logro, pero algo se ha hecho. 
El primero fue un estudio en Galicia, dirigido por J.A. Caride para el ICE de la USC. Caride comparó en 1987 y 1990 as calificaciones de dos muestras de alumnos de EGB, con resultados nítidos, mucho peores en jornada continua: 12 a 14% más “insuficientes” (suspensos), etc. (Imagen 4). 
Imagen 5 - Resultados (Ridao y Gil)
El segundo fue un informe de trabajo de Ridao y Gil sobre alumnos de primaria en tres provincias andaluzas, comparando el número de materias suspendidas (“necesita mejorar”) por los alumnos según la jornada, con un 8% menos de aprobados en todo en la continua y con más materias suspendidas por alumno suspendido (Imagen 5). Muy poca investigación para algo tan relevante, lo cual tan solo indica que es un tema tabú, pero, como ya menudean las pruebas de carácter general, ha sido inevitable que saliera a la luz alguna comparativas: de los nueve centros que implantaron la jornada en el curso 2011-13 en la Comunidad Valenciana, 8 cayeron 37 puntos en la evaluación diagnóstica de 2014 (Imagen 6).
Otras bases de datos no distinguen centros con jornada continua y partida, pero sí comunidades autónomas en las que domina una u otra. Es el caso de las cifras sobre fracaso escolar (no graduación en la ESO: Imagen 7),  la Evaluación General de Diagnóstico 2010 (Imagen 8) o la prueba PISA 2015 (Imagen 9).
Imagen 6 - Resultados (Inspección CV)
 
En general puede verse que, tomando como unidad de comparación las CCAA, aquellas en las que impera la jornada continua tiene en general un peor desempeño, se mida lo que se mida (excepto la C. Valenciana, que ya lo tenía sin JC, lo que no significa que no pueda empeorarlo).
¿Hay resultados que indiquen lo contrario? Desde que inicié el informe de 2000 me visto persiguiendo investigaciones y expertos que presuntamente apoyaban los beneficios académicos de la jornada continua. He aquí el listado:
En la pugna por la JC en Canarias se aducía un informe “de la UNESCO” favorable a la JC. Tras mucho buscar resultó ser un texto policopiado, Pre-informe. Análisis, diagnóstico y recomendaciones para políticas y acción del sistema de educación de Canarias, hoy inencontrable, encargado a un improbable Eduardo Miranda Salas, más bien especialista en pensiones. Sobre el mismo escribí entonces que “leído en perspectiva, dudosamente pasaría un filtro académico, pero que, por un par de comentarios marginales y finales sobre la apertura de la escuela a la sociedad, la complementariedad de los aprendizajes, etc. se convirtió en un argumento a favor de la jornada continuada.”
Imagen 7 - Graduación en ESO por CCAA (INEE)
En mis entrevistas con los partidarios de la JC en el Noroeste de Madrid me hablaron una y otra vez de “un seminario” en la Universidad de Alcalá y un “experto” de la Universidad de Zaragoza que abogaban por la jornada. Pude cerciorarme plenamente de que tal seminario nunca había tenido lugar y pude localizar al experto, que negó de forma taxativa haber hablado públicamente de la jornada y, con mayor razón, haber defendido la JC. Hoy parece perder el tiempo con habladurías, pero estas leyendas urbanas estaban en boca de todos los interesados.
Imagen 8 - Competencia lingüística
En la prensa de los STEs, uno de los sindicatos más beligerantes al respecto, en 1996, se decía del antes mencionado trabajo de Caride: “El ICE de esta Universidad [Santiago de Compostela] hizo un informe favorable de la experiencia [en Galicia] en el año 1992, constatando que no existían diferencias significativas en cuanto a los tipos de jornada desde las perspectivas psico-pedagógica, médicosanitaria y pedagógico-organizativa.” (Pissarra 81) Es difícil adivinar qué querían decir con una perspectiva tan multilateral, pero salta a la vista el esfuerzo por ignorar lo obvio: la fuerte caída de los resultados académicos.
Hace ahora tres años vi por última vez mencionar una fuente precisa a favor de la jornada: “La influencia del azúcar en sangre para estudiar. Una doctora en Bioquímica y Biología Molecular apunta ventajas físicas para los niños con jornada continua”, rezaba un titular del diario Información en Alicante. Fuente: “la representante de la Plataforma de Familias de la Comunidad por la Jornada Continua se presenta con un estudio bajo el brazo, obra de la doctora en Bioquímica y Biología Molecular, Elisa Herrero.” Al final resultó que tal informe no existía, que la doctora lo era pero su única obra eran los seis ejemplares su tesis doctoral, treinta años antes y sin relación alguna con el asunto, y que las afirmaciones sobre el azúcar y el estudio eran disparatadas y contrarias a todo lo que enseña la investigación (lo traté en detalle aquí). Sencillamente una madre aportando su opinión, derecho que todo el mundo tiene, e inventando sus propios hechos, derecho que nadie tiene, menos si se pretende científico.
Imagen 9 - PISA 2015
A esto hay que añadir siempre, por supuesto, la valoración dominante en el profesorado: adonde llega la JC, todo mejora. Parece más bien un caso de espiral del silencio que merecería la atención de la sociología y la psicología social. Nadie aporta datos que lo apoyen, los datos objetivos existentes lo contradicen, pero eso no impide que el runrún de los claustros y legiones de evangelizadores de “nuestra experiencia” repitan urbi et orbi que el nivel sube, la fatiga cae, el rendimiento mejora, o al menos no empeora, y ellos, como toda su “comunidad educativa”, están muy satisfechos.

¿Qué demuestra o deja de demostrar todo esto? Yo no habría puesto la palabra ciencia en el título de esta entrada si no fuera como un señuelo. 
Personalmente prefiero aludir a algo más modesto, los resultados de la investigación, que siempre son discutibles (pero no de cualquier manera) y provisionales (pero no inexistentes). Todo lo que tenemos apunta en una misma dirección y permite explicaciones plausibles, pero mostrar asociación no es demostrar causación. En el campo las familias tienen más hijos y se ven más cigüeñas, pero eso no prueba que estas tengan ahí, además de  residencia, su empleo tradicional. 
La asociación entre jornada continua y peores resultados aparece una y otra vez en las muestras de centros de Galicia, Andalucía y C. Valenciana, pero ¿quiere decir eso que descienden por la jornada? Por lo que sabemos, es más probable que lo contrario o que no haya relación alguna, pero también puede suceder que las familias peor equipadas para apoyar el progreso escolar de sus hijos sean, por eso mismo, las más vulnerables a los cantos de sirena y las presiones poco disimuladas del profesorado. 
Cuando comparamos comunidades autónomas ya no podemos pensar tanto en las diferencias familiares, pues, aunque la composición agregada sea distinta, en cualquier comunidad hay todo tipo de familias, pero cabe otra hipótesis: la JC llega antes a unas CCAA que a otras porque el profesorado tiene más fuerza, y tal vez una actitud más corporativa, en ellas, lo que le habría permitido no solo obtener la JC sino otras conquistas de dudoso efecto para el público.

Sobre las pruebas a favor de la JC continua no hay mucho que decir: hoy por hoy se reducen a cero. Si nos limitamos a investigadores y expertos que hayan trabajado sobre el tema (no a expertos en otras cosas, o a titulados superiores que, como la bióloga, pasaban por ahí), llama la atención que no haya todavía ni uno solo a favor. 
Al fin y al cabo, asuntos de mayor gravedad y con un abrumador bagaje científico en un sentido, como el Holocausto, el calentamiento global o la evolución de las especies, tienen sus negacionistas entre los propios investigadores. 
En lo relativo a la JC, donde habría que llamarlos afirmacionistas, haberlos, haylos, pero no entre la comunidad investigadora: hay que ir a buscarlos al profesorado, preferiblemente a su ariete laboral, y sobre todo a los sindicatos más corporativos. Y lo más preocupante es que toda esta incapacidad de distinguir hechos y datos de opiniones e intereses reine precisamente entre quienes deberían educar en ello a las generaciones que llaman a la puerta.

domingo, marzo 19, 2017

Exceso y Ocio Juvenil: La función social del “exceso” asociado al consumo de alcohol y otras drogas. Seminario FAD.


La función social del “exceso”
asociado al consumo de alcohol y otras drogas.

 

 
El Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud 
de la FAD  
miércoles 29 de marzo
Avenida de Burgos, 1 - Madrid




El seminario tiene como objetivo analizar cuál es la función social del “exceso” asociado al consumo de alcohol y otras drogas desde la mirada de adolescentes y jóvenes.

A través de los resultados de una investigación antropológica sobre los consumos de atracón entre jóvenes, realizada gracias a la colaboración de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, el seminario tratará de arrojar luz para comprender qué significado tiene el “exceso” en el consumo para los jóvenes. Además habrá un espacio para analizar específicamente los significados del consumo de alcohol, especialmente en lo que se refiere a los hábitos más abusivos, desde los discursos de adolescentes y jóvenes.

“Exceso y ocio juvenil. La extraña pareja” también dará cabida al análisis de las políticas sobre alcohol en España desde una perspectiva histórica, entre otros temas.

La inscripción es gratuita. 
Plazas limitadas hasta completar aforo. 
Realiza tu inscripción y consulta el programa aquí

Más información:Tel.: 902 43 12 95
E-mail: crs@fad.es

 
 
 
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